Soy Nieves Fluet, profesora de Trágora. iempre se aprende algo nuevo, y yo he aprendido mucho de las traducciones de mis alumnos. Y es que sabemos que no existe una sola traducción (en el caso que nos ocupa, de las unidades fraseológicas), ya que son muchas las maneras de expresar el significado del texto original; sin embargo, hay variantes que me han llamado mucho la atención, como las hispanoamericanas. En esta entrada, me gustaría hablar sobre la noción de «variante» y exponer algunos ejemplos de este tipo, en concreto, de la mexicana.

Dos de las características fundamentales de las unidades fraseológicas son la fijación y la idiomaticidad; no obstante, la fijación es casi siempre relativa, pues lleva aparejada en muchos casos ciertas variaciones (fijadas también), aunque no se vea alterado su significado. Por ejemplo, hay muchas locuciones que significan ‘estar distraído, no enterarse de algo´: estar en la inopia, estar en la baba, estar con la torrija, estar papando moscas, estar en las nubes, estar empanao, estar en Babia, etc. Así pues, nos encontramos con numerosas variantes para un mismo significado. ¿De qué depende todo esto? Pues de las variaciones diatópica, generacional, diastrática o diafásica.

Ejemplos de traducción de unidades fraseológicas

Para mostrar algunos ejemplos de variantes mexicanas, agradezco a Aline Casanova y a Víctor Muruet su disposición y participación en esta entrada, ya que algunos de los ejemplos que voy a mostrar son traducciones de sus ejercicios en este curso.

Veamos algunos ejemplos de Víctor:

variantes mexicanes unidades fraseológicas 1

A continuación, otros ejemplos de Aline:

variantes mexicanes unidades fraseológicas 2

En definitiva, las variantes de una unidad fraseológica son transformaciones y modificaciones en su estructura o en los componentes, aunque coinciden en el significado.

Siempre digo a mis alumnos que no duden en utilizar variantes diatópicas —entre otras—, no solo porque haya que adaptarse a los lectores y hablantes de una zona en concreto, sino porque sirven para ampliar los conocimientos de los traductores que vivimos en otros lugares. No olvidemos que no es lo mismo traducir hacia el español de España que al de Hispanoamérica, y gracias a estos alumnos he podido aprender muchas expresiones así como recursos on-line para solucionar dudas puntuales. Dicho esto, animo a todos los españoles e hispanoamericanos interesados en la traducción de unidades fraseológicas a realizar este curso (Fraseología para traductores), ya que encontraréis muchos recursos que podréis aplicar sea cual sea vuestra procedencia.

¡Os esperamos!

PD.: Nunca te acostarás sin saber una cosa más.