Las películas Disney han hecho crecer a toda una generación. Todavía seguimos cantando y escuchando sus canciones gracias a las plataformas de Internet, que hacen posible que sigamos bailando al ritmo de «Quiero ser como tú» o gritar «Bajo del mar» a los cuatro vientos.

Aunque las hayamos escuchado en español, originalmente habían sido escritas en inglés. Y aquí, como siempre, entra en juego nuestra maravillosa profesión, que permitió y permite que estas canciones lleguen a todos los idiomas para que los más pequeños (y no tan pequeños) puedan disfrutar de ellas.

Y de todo esto nos habla hoy Paula León, nuestra invitada al #TFTRAD de este mes, donde nos cuenta qué debemos tener en cuenta para poder traducir canciones Disney.

 

¿Quién es Paula León?

Obtuvo el Premio Extraordinario Fin de Grado al graduarse en Traducción e Interpretación por la Universidad de Córdoba en 2018 con la combinación lingüística de inglés, francés y español.

Sus pasiones son la traducción audiovisual y el mundo editorial, aunque no descarta compaginar estos sectores con la especialización en traducción jurídica en un futuro próximo para aumentar sus servicios. Actualmente, está cursando un máster de traducción audiovisual y localización. Además, es colaboradora honoraria de la Universidad de Córdoba, por lo que está involucrada en diversas actividades relacionadas con la investigación en el marco de su especialidad.

Ha colaborado en prácticas formativas de traducción editorial con Scheherezade Surià López y de traducción de contenido audiovisual con Alba Mas García.

Asimismo, traduce y revisa los subtítulos de vídeos de la página web de TED Talks y no deja de perfeccionar sus competencias lingüísticas en inglés y en francés para ofrecer los mejores resultados.

Aún no ha tenido la oportunidad de dar el salto al mundo laboral, pero se siente más que preparada gracias al curso online de fiscalidad para traductores autónomos que realizó con Trágora Formación.

 

¿Cómo funciona esto del doblaje?

Paula nos cuenta que el doblaje consiste en la traducción y ajuste de un guion de un texto audiovisual y la posterior interpretación de esta traducción por parte de los actores, bajo la dirección del director de doblaje y los consejos del asesor lingüístico.

El proceso de un trabajo de de traducción para doblaje sería el siguiente:

  1. Compra por parte de una empresa, pública o privada, de un texto audiovisual extranjero, con la intención de emitirlo en el país o países de la cultura meta.
  2. Encargo a un estudio de doblaje de la traducción, adaptación y dramatización (doblaje propiamente dicho) de dicho texto. En ocasiones, las empresas, verdaderas iniciadoras del proceso, disponen de estudios de doblaje propios y no necesitan efectuar el encargo.
  3. Encargo a un traductor por parte del estudio de doblaje, de la traducción —y en algunas ocasiones adaptación— del texto audiovisual.
  4. Adaptación de la traducción inicial.
  5. Doblaje propiamente dicho (o dramatización) por parte de los actores en el estudio de grabación, bajo la supervisión del director de doblaje y del asesor lingüístico.
  6. Mezcla de las diferentes bandas por parte del técnico de sonido, así como creación de bandas sonoras, etc.

Paula nos comenta que, de entre todos los factores que influyen en el proceso del doblaje, el más importante es el destinatario.

Los destinatarios pueden ser diferentes tipos de espectadores que tienen diferentes conocimientos de la lengua original: desde un conocimiento que les permita una comprensión cercana a la de un nativo a una comprensión prácticamente nula.

Y es por ello que el doblaje para animación se sale un poco de la tónica general:

  1. Los personajes. El hecho de que no se trate de actores de carne y hueso contribuye a que los movimientos de los labios estén menos marcados.
  2. El público. El mayor o menor grado de adecuación a una franja de edad determinada repercutirá en la calidad del resultado final. De forma tradicional, la animación está asociada al público infantil, pero no conviene perder de vista que las películas de Disney también las verán los adultos, ya sea por admiración hacia la factoría, ya sea por haber acompañado a los niños a las salas de cine.
  3. El lenguaje. Es adecuado que destaque por su naturalidad y que esté adaptado por completo a la audiencia infantil.

 

¿Qué diferencia la traducción de canciones de otros tipos de traducción?

La traducción de canciones es uno de los mayores retos que le pueden surgir a un traductor a la hora de trabajar con un producto audiovisual. Paula nos comenta que existen cuatro métodos de traducción para estos casos:

  • Mimetismo absoluto. Se emplea el mismo número de sílabas que aparece en el original y no se modifica el lugar en el que se colocan los acentos.
  • Mimetismo relativo. Se mantiene el número de sílabas del original, pero se puede cambiar el lugar de los acentos musicales (relacionados con la intensidad de las notas) o lingüísticos (vinculados a la sílaba tónica) en caso de que sea necesario, excepto el último acento, puesto que da la medida de los versos.
  • Alteración silábica por exceso. Se propone una solución con un mayor número de sílabas, pero sin alterar el ritmo.
  • Alteración silábica por defecto. Se utiliza una menor cantidad de sílabas sin que el ritmo varíe.

Entre las características de este tipo de traducción, se encuentran la «cantabilidad», el sentido (significado original de la canción), naturalidad (orden de palabras y registro), ritmo, y rima. Estas son los criterios que debe cumplir la traducción de canciones.

Con todo esto y más, la traducción de canciones se está convirtiendo en un servicio cada vez más solicitado debido al auge de las plataformas VOD (y más cuando Disney+ está al caer). Aunque para sumarte a esta nueva tendencia, vas a necesitar una formación específica y, sobre todo, mucha práctica.

Como veis, la traducción para canciones supone un reto para los traductores, porque no solo hay que transmitir el mensaje, sino que hay que encuadrarlo en un ritmo, una sonoridad y una rima que, si desapareciesen en la traducción, el mensaje carecería de sentido.

Pero si no te ha quedado claro con esto, siempre puedes revisar el #TFTRAD de Paula León para buscar las respuestas que necesitas.

 

 

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