Este artículo va dirigido tanto a traductores, que nos han enviado varias veces esta consulta, como a los clientes de los traductores, para que entiendan cómo trabajamos en nuestro sector.
Es muy habitual que recibas un encargo muy cortito de un cliente. Es decir, que tiene muy pocas palabras para traducir, pocos minutos para subtitular, etc. De manera que aplicar la tarifa habitual no sale nada rentable. Por ejemplo:
- Una traducción de 75 palabras a una tarifa de 0,07 EUR son 5,25 EUR.
- La subtitulación de un vídeo de 1 minuto a 4 EUR el minuto son 4 EUR.
¿Qué hacemos en estos casos?
Bien, hay varias opciones y cada traductor debe aplicar, con sentido común, la que mejor convenga en cada caso, teniendo en cuenta varios factores.
Aplicar una tarifa mínima por cada encargo
Muchos traductores tienen fijada una tarifa mínima que contempla el tiempo mínimo dedicado para poner en marcha un proyecto.
No se trata solo de traducir esas 75 palabras, sino de gestionar el proyecto: abrir la ficha del cliente, introducir los datos del proyecto, crear las carpetas pertinentes, emitir la factura, enviarla al asesor, resolver dudas con el cliente (que las puede haber, aunque sean 75 palabras), etc.
Estas tarifas varían tanto como los colores. Para que tengas una referencia, pueden ir desde 10 EUR a 40 EUR, dependiendo del encargo. Generalmente corresponde a tu precio por hora de trabajo (por ejemplo, cuántas palabras traduces en 50 minutos, dejando otros 10 para gestionar el proyecto).
Muchas veces, aunque tengas una tarifa mínima la puedes ajustar dependiendo de si solo te han enviado una frase para traducir o son varias. Pero siempre informa al cliente de que tu tarifa mínima habitual es, por ejemplo, 30 EUR y que como este encargo es tan pequeño vas a ajustarla un poco. Eso sí, hazlo solo cuando el encargo es realmente pequeño.
Cuando es un nuevo cliente, simplemente puedes informarle de tus tarifas habituales para este tipo de encargo, pero dejándole claro que para encargos de menos de una cantidad determinada de palabras o minutos aplicarás tu tarifa mínima. Así, cuando tenga una necesidad de este estilo, sabrá que ya le has informado o podrás recordárselo.
Cuando es un cliente habitual existen, además de esta, otras opciones que, si bien no son muy rentables económicamente, lo son en cuanto a mejorar tu programa de fidelización de clientes.
Facturar el encargo en la siguiente factura o agrupar encargos
Es posible que tu cliente sea de los que te va enviando encargos con cierta frecuencia. Unos más largos y otros más cortitos, pero siempre está ahí.
En este caso, puedes sumar las palabras/minutos, o cualquiera que sea la unidad por la que factures, a la siguiente factura que le emitas o realizar una factura a final de mes con todo lo traducido. La elección de una de estas opciones dependerá de si es algo puntual (entonces lo añades a la siguiente factura) o si vas a ir recibiendo trabajos cortos de una forma más asidua, en cuyo caso es mejor optar por facturar a final de mes.
Sin duda, el cliente sentirá que recibe un trato especial por tu parte que de otros traductores posiblemente no recibirá (o eso le harás pensar). Para ello, es importante explicarle que habitualmente aplicas una tarifa mínima por encargo de tal cantidad, pero que, debido a la asiduidad de vuestra relación, vas a tener una deferencia con él para este tipo de encargos pequeños.
Eso sí, nosotros te aconsejamos que, si a ese cliente le vas a emitir una factura al mes por todos los proyectos que realizas, le indiques que, si a finales de ese mes el total que tienes que facturar no alcanza la tarifa mínima, tendrás que aplicarla en la factura mensual.
No facturar el encargo
Sí, es una opción como cualquier otra, pero nosotros consideramos que es solamente aplicable en ciertos casos en los que deseas tener un detalle con tu cliente que funcione como estrategia de marketing para que te recuerde y se sienta mimado.
Por ejemplo, si te ha enviado un proyecto muy grande anteriormente, o si tienes una relación muy estrecha (comercialmente hablando, je, je) con la empresa, etc.
Ojo, esto puede ser un arma de doble filo y puedes llegar a crear un cliente monstruo que te vuelva a pedir que no le factures el siguiente encargo tampoco. Por eso, déjale bien claro lo que hemos comentado anteriormente: tu tarifa mínima es una y esto es solo una excepción por el motivo que desees explicarle. Por ejemplo, porque es Navidad, porque es el primer encargo del año, porque es algo que te ha pedido a título personal o no relacionado estrictamente con lo que sueles traducir en vuestra relación comercial, etc.
Dale rienda suelta a tu imaginación para que quede claro que es algo puntual y exclusivo para ese encargo o cliente.
Facturar exactamente lo que vale
Como última opción, está facturar lo que vale. Es decir, como decíamos en el primer ejemplo del artículo, si traducir 75 palabras cuesta 5,25 EUR, pues facturas esa cantidad.
A esta opción nosotros le vemos un punto negativo: nadie quiere convertirse en esa persona a la que solo envían encargos pequeños porque no aplica un mínimo, ¿no?
Piénsalo, si tu tarifa por palabra es de 0,10 EUR, el cliente pagaría 7,5 EUR por la traducción del ejemplo. Si tiene a mano a un traductor cuya tarifa es de 0,07 EUR, pero aplica un mínimo de 30 EUR, sin duda te la dará a ti antes que a él para ahorrarse unas perrillas. De esta forma, aunque tu tarifa es más alta, no podrás beneficiarte de ella (e imaginamos que eso se queda un poquito lejos de tus planes para vivir bien de la traducción), al menos con ese cliente, cuando haya un encargo de más palabras en el que el otro traductor sale ganando. Además, ten en cuenta todas las horas que vas a trabajar que no estarán facturadas si solo recibes ese tipo de encargos pequeños que prácticamente llevan más tiempo de gestión que otros más grandes.
Aunque, para gustos, colores.
En resumen, consideramos que es muy importante dejar claro a los clientes de antemano que nuestro tiempo tiene un precio. Luego, según cada caso y (repetimos) aplicando el sentido común, podemos hacer uso de estrategias de marketing y fidelización para darle más fuerza a nuestro perfil en un sector tan competitivo como el nuestro.
Si se te ocurren más ideas o tienes más formas de gestionar estas situaciones tan habituales, te agradecemos que las compartas con nosotros en los comentarios.




10 Comentarios
Buenas tardes,
Muy útil la información del artículo, ¡gracias!
Quería hacer también una consulta sobre las tarifas de traducción de artículos de medicina:
Si tenemos un cliente fijo que nos encarga cerca de 10 artículos al mes, qué rango de precio sería correcto por palabra? Teniendo en cuenta que es un cliente fijo y que se trata de traducción médica ingles-español y español-inglés.
Espero que me podáis ayudar. No soy española y no sé a dónde/quién acudir para informarme sobre las tarifas correctas.
Un saludo y gracias,
Natalia
Natalia, en principio la tarifa por palabra no debe variar aunque haya más volumen, aunque algunos traductores aplican un pequeño descuento por proyectos recurrentes. Las tarifas de traducción médica en España pueden oscilar entre 0,10 € y 0,20 € por palabra para clientes directos. :)
Gracias! Una reflexión muy interesante, lo principal es saber adaptarse en función del cliente, del encargo y de la estrategia como traductor… Yo aplico una tarifa mínima pero también para pequeños encargos recurrentes suelo contabilizarlos por mes, y al final se convierte en tarifa/palabra normal, salvo que me haya costado mucho más tiempo, por ejemplo cuando se trata de transcreación /traducción creativa…
Exacto, Marylène. Contabilizar el trabajo mensual es una opción. ¡Gracias por tu comentario!
Hola, yo ando un poco perdida con esto de las tarifas. Me han respondido de una empresa de traducción y me han preguntado mi tarifa, he de decir que yo he realizado algunas traducciones científicas para algunos compañeros ya que además de traductora, soy enfermera, pero no las he cobrado. No sé muy bien qué tarifa ofrecer, si ya partir de la tarifa de 0,07 euros. También me han preguntado qué CAT utilizo, pero el caso es que no he utilizado ninguna CAT, sí que conozco un poco, de la universidad, ¿creen que esto puede ser un problema? Agradecería mucho su opinión. Perdón por las molestias.
Hola, Maite. :) Cada traductor es libre de establecer sus propias tarifas, lo importante es que esa tarifa te ofrezca una rentabilidad positiva para poder vivir de la traducción y que no hundas el mercado con precios irrisorios, hay que proteger la profesión. Tienes que tener en cuenta diferentes variables, además de la rentabilidad, como el país del cliente, si es agencia o cliente directo, el grado de especialidad del texto, etc. La tarifa de 0,07 € si es un texto especializado es justita, quizá puedes intentar subirla un poco, ya habrá tiempo de negociar.
Respecto a las CAT tools, nosotros recomendamos que se sepa manejar, al menos, una. Sobre todo porque mejoran la productividad notablemente para ciertos tipos de proyectos. En Trágora impartimos formación personalizada, si quieres echar un vistazo: https://www.tragoraformacion.com/cursos-herramientas-traductores/.
Hola tengo una dudas:
a) si es una agencia ¿la tarifa ha de ser mas alta que si trabajamos para un cliente directo? Por ejemplo: Cliente directo a 0,07cts p/p; Agencia a 0,10 p/p
b) ¿Cúal ha de ser la referencia para facturar a un cliente extranjero. El cambio de divisa, las tarifas de los nacionales del país?
He encontrado este articulo muy útil, ya que yo también estoy intentando despegar en el sector.
Muchas Gracias. ¡Salud!
¡Hola, Julio!
Al revés, a la agencia solemos descontarle un tanto por ciento (o x céntimos) porque son ellos los que «traen» al cliente final.
Para clientes extranjeros, depende de qué país, adapta tu tarifa al mercado (puedes realizar una investigación de qué tarifas se mueven allí). No es lo mismo trabajar para Polonia que para Dinamarca. Por supuesto, esto es opcional, otros traductores tienen tarifas internacionales y no les importa este detalle. Es, como decimos, algo que cada traductor debe decidir teniendo en cuenta sus circustancias profesionales. Siempre es mejor ofrecer al cliente el presupuesto en su moneda, sin duda. Puedes usar http://www.xe.com para las conversiones.
Excelente artículo, como suele suceder con los que envía Trágora. Muy agradecida por las ideas: suelo aplicar la tarifa mínima y explicar a los clientes lo que implica el trabajo de traducción; con cierta ironía, yo llamo a esto “educar al cliente”, dado que si alguien no sabe los vericuetos del trabajo de otros, difícilmente podrá hacerse una idea de lo que implica.
Espero que la COVID-19 ni siquiera se les acerque y que sigan con buena salud.
Cordialmente.
Gabriela, gracias por tu comentario. De momento, estamos todos bien. Espero que por ahí también. :) Educar al cliente es lo más importante, ojalá todos lo hicieran así.