Todos los que nos dedicamos a la interpretación nos hemos planteado esta pregunta en algún momento de nuestra trayectoria. Mi respuesta es sin duda que los intérpretes se hacen y que el proceso no termina nunca. ¿Esto quiere decir que todo el mundo puede ser intérprete? Por supuesto que no, de la misma forma que no todos podemos ser astrofísicos en esta vida.

En el mejor de los casos, el perfil del futuro intérprete debería cumplir con determinados requisitos. ¿Algunos ejemplos?

  • Tener una curiosidad enciclopédica por temas que no (solo) sean aquellos que nos ocupan nuestro tiempo de ocio, sino por TODO lo que aparece delante de nuestros ojos y querer saber qué está pasando en el mundo.
  • No desmayarse o temblar a la hora de hablar ante un público de más de 5 personas (tus padres, hermanos, abuelos y primos no cuentan, ¡lo siento!).
  • Dominar bien al menos dos idiomas y conocer la cultura de los países en los que se hablan. No hace falta tener un nivel bilingüe del idioma extranjero, pero sí es imprescindible una comprensión casi total del mismo.

Ahora bien, para pasar de ese perfil deseable a ser un intérprete profesional hacen falta dos cosas: formación específica y experiencia. Está claro que la segunda es consecuencia de la primera, así que hay que empezar por formarse.

¿Es tan importante la formación? Sí y te lo explicamos con un caso concreto que se planteó en un foro de traducción. Una agencia había ofrecido a una traductora principiante un encargo de interpretación inglés>español para un congreso médico que tendría lugar un año después (con tanta antelación, ¡casi parece mentira!). Esta chica no tenía ninguna experiencia en interpretación y, aunque tenía sus dudas, quería aceptar la oferta. Si bien es verdad que un año es muchísimo tiempo para prepararse un tema complicado, no te permite dominar las técnicas al nivel que se precisa en una situación de ese tipo. Incluso los intérpretes profesionales más experimentados, a menudo rechazan las interpretaciones médicas por su extrema dificultad. Es como no saber conducir y querer ganar una competición de Fórmula 1 dentro de un año.

Los intérpretes, ¿nacen o se hacen?

En esta vida hay que lanzarse, está clarísimo, pero siempre con paracaídas. ¿Dónde venden paracaídas para futuros intérpretes? En másteres o cursos de interpretación. Los másteres en interpretación de conferencias son sin duda la opción más completa, pero igual no sabes aún al 100 % si la interpretación va a ser tu futuro. En ese caso, quizás te convenga apuntarte a un curso de interpretación para ver si te gusta de verdad y si merece la pena invertir tu tiempo y dinero en un máster. Si tu lengua materna es el español y quieres trabajar con el inglés, el alemán, el italiano, el portugués o el francés, quizás te interese echar un vistazo a los cursos de interpretación consecutiva y simultánea que ofrece Trágora Formación.

Una vez que adquieras bien las técnicas de cada modalidad de interpretación, podrás animarte a coger algún encargo no demasiado complicado (al principio incluso colaborar con alguna ONG, ¿por qué no?). Siempre es mejor comenzar conociendo las técnicas básicas de interpretación consecutiva antes de lanzarte con la simultánea. Volviendo al ejemplo de antes, si empiezas con una simultánea en un congreso médico especializado, lo más probable es que no te quieras acercar de nuevo a un micrófono en la vida. Tendrás todo el tiempo para aumentar de dificultad y enfrentarte a interpretaciones más complicadas. En otras palabras, sácate el carné de conducir y empieza conduciendo por la carretera de tu barrio como todo el mundo. ¡Para la Fórmula 1 mejor esperar un poco!

Autora de la entrada: Alessandra Vita.