Queridos colegas traductores, especialmente los literarios:

Soy Juan Yborra. Me estreno como bloguero para advertiros sobre el nuevo timo que anda rulando por ahí y que afecta a los traductores literarios de FR>ES. Yo mismo he sido víctima de él antes de que muchos compañeros lo denunciaran a la lista de correo de ATRAE.

Todo empezó este 3 de mayo. Era un día como otro cualquiera, hasta que abrí el correo y vi un mensaje con una oferta de trabajo extrañamente tentadora. O tentadoramente extraña, que todo es cuestión de perspectiva.

Myriam Warner-VieyraUna tal Myriam Warner, o alguien que suplantaba su identidad, me escribía desde Senegal para traducir una de sus obras del francés al español ya que querían usarla con fines didácticos en el ámbito académico. Investigué a mi nueva amiga y vi que era una escritora relativamente conocida en su país e incluso tenía página en Wikipedia. Hasta ahí, todo normal.

Sin embargo, lo primero que me extrañó era el presupuesto del que disponía (altísimo hasta para países nórdicos), cerca de 10 000 euros para una traducción de unas 100 páginas y cuatro meses de plazo. Así que en ese momento lo tuve claro: tenía ante mí el encargo de mi vida o la estafa del siglo.

Como uno es un perro viejo, le pedí el 50 % por adelantado y el 50 % restante tras entregar la traducción, a lo que accedió sin rechistar. De hecho, en ese mismo correo me envió una copia del documento que debía traducir y otra del contrato de colaboración.
Leí el contrato y al igual que antes, luces y sombras. Por un lado, lo bueno es que parecía real. En él se me eximía de todo y reflejaba todo lo acordado. Lo malo, su firma era bastante sospechosa, parecía sacada de un pdf de muestra y no era nada natural aquí podéis verla.

firma_estafaBusqué la imagen en Google y no encontré coincidencias, así que decidí arriesgarme y me lancé.

A los dos días de mandarle el contrato firmado fue cuando el castillo de naipes acabó por derrumbarse. Todo era demasiado bonito, y lo peor es que yo ya sabía lo que iba a pasar, pero la pela es la pela…

El correo en cuestión decía que tenía que escribir al correo electrónico de su banco, CBAO,  cbao_trans_cfa@financier.com para poder confirmar el ingreso en la cuenta. Investigué y el correo no existía, por lo que eso ya empezaba a atufar. En ese punto ya no tenía nada que perder porque sabía que tenía bien cubiertas las espaldas, aunque estaba seguro de que se trataba de un timo, así que les escribí y fue cuando saltó la liebre. Me pedían que hiciera un ingreso de 360 euros en el banco que me devolverían a los 5 días como máximo una vez comprobado que se trataba de una transferencia legal (y que no estaba relacionada con el tráfico de armas, blanqueo de dinero o demás cosas de malosos).

Estos estafadores son grandes amantes de los clásicos y cuando ya estaba todo destapado no pudieron resistirse al cliché de: «por motivos familiares y de enfermedad no puedo ir al banco yo misma por lo que necesito que hagas un ingreso…», si es que no pueden evitarlo.

Conclusión: un rato de mi vida perdido en un timo muy elaborado y que, a pesar de que cantaba desde el principio, era muy difícil comprobar su autenticidad ya que no es hasta el último momento cuando te piden que hagas el ingreso. Lo que más rabia me da es que están suplantando la identidad de una autora conocida en Senegal (o eso parece, según Wikipedia) que no tiene datos de contacto publicados y no puedo avisarla.

Así que mucho cuidado todos y desconfiad de las escritoras de éxito senegalesas. Bueno… al menos de esta (o de los que estén suplantando su identidad, que todo es posible).

Si sabéis algo más sobre esta estafa, agradecemos que lo compartáis en los comentarios por el bien de todos.