memoQ es la herramienta de moda y no es porque lo diga la Cosmopolitan. Hay muchos motivos por los que este software se ha abierto un hueco por derecho propio en el competitivo mercado de los entornos de traducción asistida. Aquí tenéis algunas de ellas:

  1. Mayor productividad: en un mismo equipo y configuración, memoQ se ejecuta con mayor rapidez y soltura que las herramientas de la competencia. Además, cuenta con un diseño que permite la incorporación de las sugerencias procedentes de diferentes recursos (memorias de traducción, bases terminológicas, complementos de traducción asistida, etc.) con tan solo un clic o una combinación de teclado. O dicho de una forma que todos entendemos mejor: más palabras por hora con la misma calidad.
  2. Menor coste: podemos conseguir memoQ Translator Pro por solo 620 €, frente a los 895 € de su competidor directo, SDL Trados Studio 2014 Freelance Plus. El precio incluye 4 horas de soporte gratuito y actualizaciones gratuitas durante el primer año. Además, podremos instalar dos copias del mismo software utilizando la misma licencia, sin que sea necesario adquirir una actualización para ello.
  3. Que las musas nos inspiren: si tengo que quedarme con alguna de las funciones de memoQ, elegiría Musas. Se trata de una característica de autocompletado que podemos configurar según nuestras necesidades. Gracias a la función de Musas, a medida que traduzcamos, memoQ nos ofrecerá una serie de sugerencias entre las que podemos elegir, lo que nos permitirá reducir el tiempo que dedicamos a teclear.
  4. Language Terminal: esta plataforma de gestión asociada a memoQ es el complemento ideal para trabajar con el software, ya que nos permite, entre otras tareas, contar con un registro de los proyectos que hemos realizado, elaborar presupuestos y enviarlos a clientes, así como realizar copias de seguridad del trabajo que tenemos entre manos. Todo ello de forma gratuita.
  5. Ommmmmmmmmmmm: si estáis en mitad de un proyecto inacabable y el estrés está acabando con vuestros nervios, Kilgray ha pensado en todo: pulsad el botón Z en y una música oriental os ayudará a concentraros y a meditar. ¡No es broma!

Por supuesto, hay muchos más motivos para utilizar memoQ, así que, si queréis saber más, no os perdáis la versión actualizada de nuestro CURSO ONLINE DE MEMOQ.