Pocos son los estudiantes de traducción e interpretación que no sueñan con dedicarse a la traducción literaria cuando comienzan la carrera, aunque con el tiempo suelen disiparse estas aspiraciones tras conocen lo difícil que resulta acceder a este sector, la complejidad que entrañan este tipo de traducciones y la escasa remuneración que se recibe por estos encargos. Es cierto que pocos colegas viven únicamente de la traducción literaria, del mismo modo que casi nadie vive únicamente de la traducción jurada, ni de la interpretación de conferencias, ni de la traducción audiovisual, ni de ninguna otra especialidad en concreto. Normalmente los traductores autónomos intentamos abarcar todos los sectores posibles para llegar a más clientes y poder lograr una mayor facturación a final de mes.

En la traducción editorial —la que va destinada a la publicación en libro físico o digital— hay dos formas principales para encontrar clientes: una pasiva y otra activa, la primera consiste en distribuir nuestro currículum a todas las editoriales que nos interesen y esperar a que se pongan en contacto con nosotros, la segunda consiste en ponernos manos a la obra y presentar una propuesta editorial de una obra no editada en nuestra lengua materna para que se edite con nuestra traducción, y es sobre esta estrategia sobre lo que vamos a tratar a continuación.

Traducción literaria y editorialDecidí investigar esta estrategia laboral mientras leía un cómic de Deadpool, anteriormente conocido como Masacre o el Mercenario Bocazas, en el que el protagonista hacía precisamente eso, proponer a una editorial la traducción del chino al inglés de El arte de la guerra del famoso estratega militar chino Sun Tzu. Como se puede ver en la imagen del cómic —propiedad de Marvel— a Deadpool le rechazan la propuesta en primera instancia, entre otros motivos, porque es una obra «requetetraducida» a todos los idiomas y con infinidad de versiones, incluso existe una versión de El arte de la guerra para emprendedores. En este caso es la empleada de la editorial quien propone que aporte algo nuevo para que puedan aceptar la publicación de su traducción, pero no te voy a desvelar qué ocurre al final, lo que sí te voy a contar es cómo armarte de razones para convencer a la editorial de que traes un buen proyecto de traducción literaria.

Para hacer una buena propuesta de traducción editorial es necesario que conozcamos en profundidad la obra que pretendemos proponer:

  • Volumen de ventas en los países en los que se ha editado.
  • Público al que se dirige la obra original.
  • Público al que se pretende dirigir la traducción.
  • Críticas.
  • Premios recibidos.
  • Currículum o carta de presentación del traductor.

Traducción literaria de cómicsTenemos que ser capaces de plantear una propuesta convincente y que interese a la editorial con la que estamos tratando. Además, es indispensable aportar un extracto de la obra traducido por nosotros, a modo de prueba de nuestro trabajo y de lo que deseamos hacer con el resto del texto. Nuestra carta de presentación debe ser profesional: tenemos que demostrar que somos el profesional adecuado para esa tarea. Si se trata de la traducción de un cómic, podemos aportar nuestra experiencia como lector, con títulos leídos, investigaciones y cursos de formación relacionados con la traducción literaria que hayamos realizado a lo largo de nuestra vida.

No podemos dejar de lado el estudio del mercado editorial porque, aunque no plantearemos la propuesta a una única editorial, debemos estar seguros de cuáles son las editoriales con mayor interés sobre el tipo de obra que pretendemos traducir, para ahorrar tiempo y esfuerzo.

Por mucha información que pueda darte sobre cómo presentar una propuesta editorial, creo que este artículo quedaría cojo sin el punto de vista de la otra parte, del editor. Por ese motivo he planteado a Alex Herrero (Alex von Karma), editor y corrector, qué es lo que valora una editorial ante la propuesta de traducción que podamos plantear y qué consejos nos puede dar a los traductores. Esto es lo que me contestó:

«Tal y como está el panorama actual de la edición, cada vez son menos los títulos que las editoriales sacamos a las librerías por falta de recursos económicos y subvenciones estatales —es una lástima—, de ahí que el número de traducciones que no se hayan comprado a otros editores y agentes en las distintas ferias del libro sea muy reducido. Para que la traducción figure entre las novedades de la editorial es fundamental que el profesional confíe plenamente en dicha obra y sea capaz de convencer al editor para encargarle ese trabajo. No sirve de nada que se mande un archivo con parte de la traducción y dos líneas de texto explicando la propuesta. Sé que es una tarea difícil, pero en esos casos la disposición y los argumentos del traductor son herramientas fundamentales para lograrlo».

No me puedo despedir sin dar las gracias a Alex por su aportación y espero que toda esta información sirva de ayuda y de estímulo para todos los que no han tirado la toalla y aún desean encontrar un hueco en el precioso sector de la traducción literaria.

Por cierto, la obra de Deadpool’s art of war, que nos ha servido de ejemplo para este artículo, no está editada en español a fecha de hoy. Si eres un experto en Marvel, aquí tienes una propuesta que hacer.

 

¿Cómo calificarías este artículo?
  • ¡ME HA ENCANTADO! (50%)
  • INTERESANTE (34%)
  • MUY BUENO (9%)
  • NORMALITO (6%)
  • NO ME GUSTA (2%)
The following two tabs change content below.
Gabriel Cabrera

Gabriel Cabrera

Soy Gabriel Cabrera, en Trágora me encargo de coordinar todos los cursos de interpretación que ofrece el centro, además de gestionar y coordinar los #HangoutsTrágora de todas las semanas.
Gabriel Cabrera

Latest posts by Gabriel Cabrera (see all)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR